“MÁS LIADO QUE LA PATA DE UN ROMANO”

No doy noticias desde hace mucho tiempo. Y es que tiempo es lo que no tengo. Solo en las últimas 2 semanas y aparte de los clientes de la agencia, estoy/estamos en 5 concursos a la vez. Cuentas gordas. A ello hay que añadir que fuera de la oficina y del horario laboral, el trabajo continúa en forma de relación social, conexiones/contactos. Así es como única y exclusivamente se puede conseguir nuevo negocio por parte de un expatriado.

Me levanto a las 6.45hs. A las 8.00hs ya estoy en el coche camino de la oficina a donde suelo llegar sobre las 8.30hs (voy en dirección contraria al atasco de tráfico). ¿Comer? La mayoría de los días no pruebo bocado a la hora de la comida (aquí de 12.00 a 13.00 aprox) y cuando lo hago, es en mi despacho, sobre la mesa y la mayoría de las veces lo más común: arroz y pollo frito. Tampoco hay sitios como para ir a comer o picar algo alrededor. Ese concepto urbano nuestro aquí no existe.

Si vuelvo a casa aunque sea para ducharme y/o cambiarme, debo salir de la oficina no más tarde de las 17.30hs. Haga esto o no, al menos un par de días entre semana (sin contar el viernes por la tarde/noche, que seguro también) hay que “socializar”. O sea, que regreso al apartamento sobre las 10 o las 11 de la noche. Lo mismo que el domingo, que nunca falla. Los sábados intentamos descansar y salir a cenar y tomar algo por la noche, para refrescarnos mentalmente.

Es un no parar y, claro, uno no tiene 30 años. Físicamente se nota muchísimo la edad con este ritmo. Y psicológicamente ni os cuento. Añadir el descontrol de comidas, en lo que a hora de ingesta se refiere así como a la variedad y tipo de cocina (toda picante y superespeciada, que me encanta; pero que ya me cansa). Pasas por fases. Al poco de llegar darías una pierna por unos boquerones en vinagre y un brazo por un pincho de tortilla. Ahora me conforme con comer lo que sea para cargar mínimamente las pilas y poder aguantar físicamente. Pasas de la elección y disfrute a la mera satisfacción física del hambre. Sin reparar en la dieta, en su equilibrio.

Y añade al poco tiempo disponible las dificultades en las conexiones a Internet y su velocidad. De tortuga.

A todo se puede acostumbrar uno, pero realmente estoy agotado.

 

El Viajero Accidental

4 comentarios to ““MÁS LIADO QUE LA PATA DE UN ROMANO””

  1. Lo seinto Javy, quedado en este trabajar.

  2. Me hago cargo, man!
    Lo preocupante es lo de tu dieta: intenta tener cerca galletas y alguna pieza de fruta/yogourt entre horas o en la mesa. Por supuesto, bebe mucha agua (la cerveza también tiene agua) y si aguantas, algun zumo. ¿No parezco una madre?
    Piensa que de estar aquí no sería muy diferente, perotenemos que aguantar…Ánimo chaval, además, hoy juega tu equipo (con los deberes hechos por una vez) A por el BarÇa!!!

    • ¿Fruta? ¿Qué fruta? De la que te puedes fiar es la de los supers de los expats y 1. Cuesta un oeuf, y 2. No vale un pimiento (en términos de sabor).
      ¿Yogures? ¿Qué yogures? Los únicos que hay son esos que no necesitan refrigeración, que duran meses y saben a rayos (y cuestan el otro oeuf que te queda tras haber pagado la fruta).
      Zumo,. Racionado, que habiendo perdido los 2 oeufs solamente me queda “eso” y claro, no es cuestión de perderlo también.

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